lunes, 27 de agosto de 2012

La media distancia

La media distancia.... A veces metros, a veces momentos, a veces la distancia en la que cumplir anhelos y disolver las pesadillas. Aquí nos movemos infelices, esperando que algunos valientes se atrevan a reducir ese abismo que nosotros, cobardes dictadores de la soledad, no osamos cruzar.
Hoy no me pidas que me arriesgue, no me pidas que reduzca la distancia, no me pidas que remonte el vuelo con unas alas abrasadas,por volar durante mucho tiempo demasiado cerca del sol. Hoy permiteme que me quede imaginando vidas que pude haber vivido y no viví, metros que no andé, momentos que jamas viviré, mientras la media distancia permanece inalterable entre nuestros anhelos y pesadillas.

sábado, 14 de mayo de 2011

Miserias

Miserias. Regurgitando mentiras y buscando la cómplice compresión del silencio crédulo, de aquellos que por no sentir no quieren escuchar.Apurando alientos envenenados, fugaces latidos de corazones ya marchitos por los tiempos que nos toca vivir. Sabiendo el Porqué antes de salir y desconociendo el Cómo al llegar, bajamos siguiendo los pasos que marca Dante, por una espiral, en la que damos la mano a la Parca, aciaga compañera, mientras repasamos lo que nos hace estar aquí, todos nuestros errores, todas nuestras miserias.

martes, 19 de abril de 2011

Bendita ignorancia

Extraños nos cruzamos sin mirarnos, sin saber que una frase, un gesto o una idea, puedan cambiar el resto de nuestras vidas. No os culpo, ninguno lo puede saber.
Vivimos en esa bendita ignorancia, sin saber qué desconocidos nos puede hacer mejores, y modificar nuestro presente y nuestro futuro.
Hoy asumo que he de resignarme, no os conozco,y  posiblemente, no os conoceré nunca . Ya sólo me puedo consolar con encontraros a orillas del Aquerón, mientras negociamos con Caronte el precio de un viaje del que no podremos regresar.

jueves, 30 de diciembre de 2010

1.0

Bienvenidos al final del camino, el lugar dónde nada importa.
Aquí hemos llegado... un limbo en el que nos permitimos juzgar nuestra vida, y en el que nos perdonamos los pecados que otros no perdonarían.
Muchos temen llegar a tener que hacer este ejercicio de introspectiva, no todos lo soportan. En ocasiones es más fácil seguir viviendo entre sombras que morir entre luces.
Ya no se estilan los actos de valentía, y aunque lleve la contraria a alguna que otra sonata, ser cobarde sigue valiendo la pena y ser valiente sale demasiado caro...

Bienvenidos al final del camino, el lugar dónde nada importa.