jueves, 30 de diciembre de 2010

1.0

Bienvenidos al final del camino, el lugar dónde nada importa.
Aquí hemos llegado... un limbo en el que nos permitimos juzgar nuestra vida, y en el que nos perdonamos los pecados que otros no perdonarían.
Muchos temen llegar a tener que hacer este ejercicio de introspectiva, no todos lo soportan. En ocasiones es más fácil seguir viviendo entre sombras que morir entre luces.
Ya no se estilan los actos de valentía, y aunque lleve la contraria a alguna que otra sonata, ser cobarde sigue valiendo la pena y ser valiente sale demasiado caro...

Bienvenidos al final del camino, el lugar dónde nada importa.